Lan Xang, o el Reino del Millón de elefantes, es como se conocía antiguamente a Laos. Como reino unificado Lan Xang existió desde mediados del siglo XIV durante unos 350 años, hasta 1707. Su capital estaba en Luang Prabang.

Pero las fronteras eran entonces diversas en Lan Xang de cómo las conocemos ahora e incluían parte de las actuales Tailandia,  Camboya, Vietnam, Myanmar y la región china de Yunnan.

Aunque hay quien todavía hoy en día se refiere a Laos con este nombre romántico, la realidad es que pocos elefantes quedan hoy en país. Las manadas que poblaban sus tierras, servían de medio de transporte y animales de guerra, hoy se han visto reducidas.

La población del elefante asiático supone aproximadamente una décima parte de aquella del elefante africano. Pero las dos especies son distintas, siendo el elefante asiático una especie única.

Este animal es considerado como el cuarto mamífero más inteligente del planeta y destaca por sus habilidades sociales, sus capacidades afectivas y por su extraordinaria memoria. Los elefantes son capaces de recordar a sus amigos y a sus enemigos durante unos 50 años. De ahí viene el dicho: “tener memoria de elefante”.

Lamentablemente el elefante asiático es una especie en peligro de extinción. El número de paquidermos que nace es inferior al de animales que muere.

En la actualidad, se calcula que existen unos 1000 ejemplares viviendo en Laos. La deforestación de los bosques, para la que irónicamente se usan como fuerza de trabajo principal,  y el incremento de emisiones están causando estragos en el número de animales.

Por fortuna existen asociaciones pro elefantes que se dedican a mejorar sus condiciones de vida en diversos campos de conservación distribuidos por todo el país.